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asertivia 9/3/2026
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Escritos ateos perseguidos, obras que negaron la religión dominante

Textos y autores sancionados por cuestionar la existencia de lo divino

Redacción·9/3/2026

En la Antigüedad clásica, el filósofo griego Diágoras de Melos (siglo V a. C.) fue acusado de impiedad en Atenas por negar los dioses tradicionales. Fuentes antiguas como Cicerón lo mencionan como uno de los primeros pensadores abiertamente ateos.

Diágoras tuvo que abandonar la ciudad para evitar el castigo, lo que muestra el rechazo social a estas ideas incluso en una cultura relativamente abierta como la ateniense.

En el siglo XVII, el filósofo italiano Giulio Cesare Vanini fue ejecutado en Toulouse en 1619 acusado de ateísmo y blasfemia. Sus obras, como «De admirandis naturae reginae deaeque mortalium arcanis» (1616), defendían explicaciones naturalistas de los fenómenos.

Vanini fue condenado por el Parlamento de Toulouse y ejecutado públicamente, reflejando la severidad de las leyes religiosas de la época.

El barón Paul-Henri Thiry d’Holbach publicó en 1770 «Système de la Nature», obra materialista que negaba la existencia de Dios y defendía un universo regido por leyes físicas. El libro se editó de forma anónima en Ámsterdam para evitar represalias.

La obra fue condenada por autoridades religiosas y civiles en Francia. Sin embargo, circuló ampliamente en los círculos ilustrados europeos.

En España, el escritor y científico José Marchena tradujo y difundió textos ilustrados críticos con la religión durante finales del siglo XVIII. Sus actividades le obligaron a exiliarse durante varios años.

Durante el siglo XIX, Ludwig Feuerbach publicó «Das Wesen des Christentums» (1841), donde interpretaba la religión como proyección de la naturaleza humana. Su análisis influyó en pensadores posteriores como Karl Marx.

En la Unión Soviética del siglo XX, el ateísmo fue promovido oficialmente por el Estado, pero en otros países los textos ateos seguían siendo controvertidos. Obras de Bertrand Russell, como «Why I Am Not a Christian» (1927), generaron debates públicos intensos.

Russell fue un filósofo británico premio Nobel de Literatura en 1950. Su ensayo se convirtió en uno de los textos ateos más influyentes del siglo XX.

El estudio de estos escritos permite comprender la evolución de la libertad de pensamiento y la relación entre religión y política. Bibliotecas y universidades conservan estas obras como testimonios de debates fundamentales sobre creencias y razón.

ASERTIVIA

La expresión abierta del ateísmo estuvo penalizada en muchas sociedades hasta épocas recientes.