Evangelios apócrifos atribuidos a Tomás en la tradición cristiana primitiva
Textos no canónicos conservados en copias antiguas y vinculados a comunidades de Oriente Próximo y Egipto
El manuscrito principal forma parte del Códice II de Nag Hammadi y está escrito en copto sahídico, aunque los estudios indican que deriva de un original griego más antiguo, probablemente del siglo II.
Fragmentos griegos hallados en Oxirrinco, catalogados como P.Oxy. 1, 654 y 655, confirman su circulación temprana.
El texto comienza con la frase: «Estos son los dichos secretos que Jesús el Viviente pronunció y que Didymos Judas Tomás escribió». No presenta milagros, genealogías ni episodios narrativos, sino sentencias breves de carácter doctrinal y sapiencial.
Algunos dichos guardan paralelos con los evangelios canónicos, como el logion 9 sobre el sembrador o el logion 54 sobre los pobres. Otros, sin embargo, contienen formulaciones propias de corrientes gnósticas, centradas en el conocimiento interior como vía de salvación.
Padres de la Iglesia como Hipólito de Roma y Orígenes mencionaron escritos atribuidos a Tomás considerados heterodoxos. Eusebio de Cesarea, en su «Historia Eclesiástica», los clasificó entre los textos rechazados por la tradición oficial.
El Evangelio de Tomás no fue incluido en el canon del Nuevo Testamento establecido progresivamente entre los siglos II y IV. Su exclusión se debió a diferencias doctrinales y a la falta de reconocimiento por parte de las principales comunidades cristianas.
Además de este texto, existen otros escritos vinculados a la figura de Tomás, como los Hechos de Tomás, redactados probablemente en Siria en el siglo III. Este relato describe la misión del apóstol en la India y contiene himnos litúrgicos de origen oriental.
El hallazgo de Nag Hammadi permitió estudiar estos textos completos por primera vez, ya que anteriormente solo se conocían por referencias indirectas o fragmentos. La colección fue descubierta cerca de la localidad egipcia de Chenoboskion por campesinos locales.
Hoy, los códices se conservan en el Museo Copto de El Cairo y han sido traducidos a numerosos idiomas. Constituyen una fuente fundamental para comprender la diversidad doctrinal del cristianismo en los primeros siglos.
ASERTIVIA
La obra contiene 114 dichos atribuidos a Jesús sin narración biográfica ni relato de la Pasión.
